Canarias IUSPORT

28 noviembre 2010

LA EXPULSIÓN DE PACO JÉMEZ

El diario CANARIAS7 de hoy recoge lo consignado por el colegiado en el acta del partido U.D. LAS PALMAS-RAYO VALLECANO del pasado sábado, en relación a Paco Jémez: "Al finalizar el primer tiempo, y dirigirnos hacia los vestuarios, fue expulsado [el entrenador de la U.D. LAS PALMAS], por doble amonestación, ambas por encararse con nosotros, protestando, de forma ostensible y reiterada, nuestras decisiones"

Si el acta no contiene otras observaciones concretas, ambas tarjetas deberían ser anuladas por el Comité de Competición, por dos razones: la primera, porque no refleja "hechos", sino conceptos ("encararse con nosotros, protestando, de forma ostensible y reiterada"); la segunda, porque Paco Jémez no pronunció frase alguna en contra del colegiado. En el mismo periódico se recogen declaraciones suyas post partido en las que manifiesta que no se dirigió al árbitro en ningún momento, "no estoy dispuesto a que se me acuse de algo que no he hecho".

Recordemos lo que dice la reglamentación al respecto.

El Reglamento General de la Federación Española de Fútbol (artículo 311) establece que el árbitro del encuentro deberá hacer constar en el acta «las amonestaciones o expulsiones que hubiera decretado, exponiendo claramente las causas, pero sin calificar los hechos que las motivaron». Es decir, el árbitro debe limitarse a relatar pormenorizadamente la conducta reprochable por la cual amonesta o expulsa. Ejemplo: "en el minuto 60 fue expulsado el jugador 8 del equipo "A" por dirigirse al asistente con esta frase: "hijo de puta, no te enteras".

Por otro lado, en el supuesto de que el acta reflejase "los hechos", la presunción de veracidad de que goza el colegiado podría ser desvirtuada si la U.D. consigue probar lo que dice Jémez.

¿Por qué entonces las amonestaciones arbitrales?

Todo indica que determinados gestos de Jémez, sin mediar palabra, no fueron del agrado del colegiado y los interpretó como protestas ostensibles.

Llegados a este punto, queremos reiterar una sugerencia que venimos haciendo a los colegiados desde hace una década en los distintos clinics arbitrales a los que he sido invitado como ponente. Que pongan el acento en el juego violento o brusco y menos en las frases altisonantes, salvo que sean deliberadamente ofensivas. Ejemplo: “el jugador número 5 del equipo "B" zancadillea por detrás y levanta por el aire al jugador numéro 9 del equipo "A" sin mediar balón, acción a la que responde este último con la siguiente frase: "será animal este tío". Hay que entender el contexto, el árbitro debe saber apreciar la diferencia, sancionando como merece la acción violenta del defensa y dejando pasar la frase del delantero, pues es puramente reactiva, está a doscientos por mil, y no debe considerarse ofensiva.

El mismo criterio debería haber aplicado el colegiado del sábado a Paco Jémez. Los simples gestos de discrepancia en un ambiente muy caldeado no son ofensivos para nadie y si en verdad se produjeron, debió haberlos pasado por alto.

No basta con serlo, hay que parecerlo, y los aficionados tienen la mosca detrás de la oreja. Se preguntan si los incidentes que hemos tenido con los árbitros esta temporada han influido en el colegiado. En sus manos tiene la posibilidad de deshacer el entuerto, emitiendo un anexo al acta arbitral en el que reconozca el error de apreciación.

21 noviembre 2010

¿QUIÉN DIJO QUE NOS RENDIMOS?

Ya les he contado anteriormente la historia -viva- de "Mis sobrinos, la U.D. y la Nintendo". A comienzos del siglo XXI, desencantados por el devenir del equipo amarillo, se refugiaron en la consola. Habían alcanzado, en su liga virtual, las más altas cotas jamás conocidas en el fútbol canario. En su Canarias también virtual, el Archipiélago había multiplicado por dos su riqueza, gracias a la reconversión del viejo turismo de los apartamentos en una oferta hotelera y extrahotelera de calidad y, por otro lado, gracias también a la constitución de las islas en plataforma logística intercontinental de primer orden en el campo de las comunicaciones y las grandes redes de información, además de plató cinematográfico.

En este nuevo contexto, que ellos desconocían, mis sobrinos "pasaron" del estadio de 7 Palmas; habían evolucionado la Unión Deportiva hacia un club con 90 millones de presupuesto anual. No sólo los nuevos empresarios locales emergentes se habían interesado por el flamante equipo amarillo, sino que hasta las multinacionales habían invertido grandes sumas, animadas por el impacto publicitario que nuestro club generaba. Los fichajes de jugadores de primer nivel habían despertado gran expectación. A De Gea, Ferdinand, Lucio, Drogba, Klose, Gerrard, Tevez, Lass Diarrá, Nani y Alexandre Pato, se sumaría el retorno a su tierra natal, de Nauzet, Silva, Rubén, Momo y Angel López. Como es de suponer, la Unión Deportiva trataba de tú a tú a la mayoría de los equipos de la élite, tanto en España como en la Europe League y luego en la Champions. En más de una ocasión, tuvo incluso la osadía de dar la campanada en el Bernabeu, en el Camp Nou, y en San Siro, entre otros campos históricos.

Y ahí estaban (mis sobrinos) cuando irrumpen en el campo Jonathan Viera, Vitolo, David García, Ruyman, Aytami y Armiche, etc. En 2010 se topan de forma inesperada con un equipo real, joven, que practica un fútbol bonito y con desparpajo; y se percatan de que ese equipo es el suyo, el de toda la vida, la Unión Deportiva Las Palmas. La Nintendo pasa a mejor vida.

Al poco tiempo, sin embargo, el equipo de la Quinta de Viera y Vitolo muestra algunas carencias y empiezan a desanimarse. Creían que tenían un plantel equilibrado en sus líneas. No entendían cómo un equipo profesional tiraba una y otra vez por la borda la renta goleadora con estrategias que descuidaban la defensa. Y claro, se empezaban a replantear volver a la Nintendo.

Sin embargo, cuando estaban a punto de mudarse a la realidad virtual -otra vez-, otro tío, de la quinta de Tonono y Guedes, les disuadió: "¿Saben qué diría Carmelo Campos, un entrenador visionario que tuvo el equipo en sus comienzos, en una situación como esta?"

"Pues algo así: Ahora que pintan bastos, cuando el fantasma del desaliento asoma de nuevo, es el momento de mantener el ánimo alto, reflexionar, corregir errores y tirar pa´lante. ¿Quien dijo que nos rendimos?"

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CARMELO CAMPOS

Carmelo Campos falleció en la noche del lunes 15 de noviembre de 2010 a los 91 años de edad. Fue toda una institución en la UD Las Palmas y hasta ahora era el único miembro de la entidad que había vivido toda la historia del club amarillo desde su fundación.

19 noviembre 2010

EL LÍO DE MOURINHO Y PRECIADO

El intercambio verbal entre Manolo Preciado, entrenador del Sporting de Gijón, y José Mourinho, entrenador del Real Madrid, ha pasado a mayores. La Comisión contra la Violencia en el Deporte ha pedido que se tomen cartas en el asunto.

La polémica comenzó cuando Mourinho, semanas atrás, acusaba a Preciado de haber regalado el partido contra el Barcelona al reservar varios jugadores titulares en el partido del Camp Nou, a lo que el técnico de los asturianos respondió calificándolo de "canalla" y "mal compañero". La disputa verbal se prolongó tras la conclusión del partido reciente entre el Sporting y el Real Madrid, cuando en las galerías del Molinón, Mourinho y sus ayudantes se enzarzaron con Preciado en un cruce de gestos y recaditos que ponían colofón a la crispación que rodeó el choque. "Cuando iba con mi hijo por la zona mixta, Mourinho levantó los dos dedos en señal de victoria o de Segunda y uno de sus ayudantes nos gritó ¡a Segunda!", relató Preciado. Según la versión del Madrid, fue el técnico sportinguista el que inició el incidente, al lanzar una botella de plástico al autobús madridista, insultar y llevarse ambas manos a los genitales.

Ya conocen el concepto que tengo del entrenador luso, hombre malcriado donde los haya, pero en este caso no parece tener más culpa que el entrenador gijonés. Las declaraciones iniciales de Mourinho podrían encuadrarse entre las típicas del lenguaje futbolero, al punto de que la misma opinión la comparte la mayoría de los aficionados. Fue cierto que Preciado reservó a sus mejores jugadores en el partido contra el Barcelona. Hasta ahí, es un comentario picón pero no implica una descalificación profesional de Preciado, no se duda de su aptitud; fue en realidad una crítica a la estrategia del Gijón, no vemos otra explicación a la decisión de este equipo. Sin embargo, la reacción de Preciado fue claramente desproporcionada. Llamarle "canalla" traspasa la línea roja, excede lo que se entiende como mera crítica para adentrarse en lo ofensivo. Claro, esta conducta desencadena luego otra del portugués de similar estopa, también reprochable.

El asunto pudo haberse quedado ahí, pero ante la trascendencia que se le ha dado al incidente, también exagerada, la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte acaba de instar a la Federación Española de Fútbol a que "adopte las medidas disciplinarias oportunas". Este organismo considera que "es necesario atajar estas situaciones ante el riesgo de que pudieran reproducirse en el futuro". Lo probable es que el Comité de Competición les incoe expediente a ambos técnicos y resuelva imponerles sendas sanciones de amonestación o multa.

Así pués, un incidente que empezó en simple trifulca de patio de vecinos salta al ámbito disciplinario. Es noticia, sin duda, pero reconozcamos que tiene una importancia relativa, nada que ver con la acusación de mentiroso que Guardiola profirió hace algún tiempo respecto a un colegiado, esto sí que fue grave, gravísimo. En cambio, un mero intercambio de palabras altisonantes entre dos entrenadores y al margen del juego no parecía que tuviera tanta importancia como se le ha dado. Si en lugar de tratarse del entrenador del Real Madrid, o simplemente del hollywoodiense Mourinho, los técnicos enfrentados fuesen ambos de la clase media, el asunto, feo sin duda, habría consumido una esquina de una sóla página de periódico.