Canarias IUSPORT

11 diciembre 2011

EL CANJE DE PAU GASOL Y LAS PECULIARIDADES DE LA NBA

Cuando aún están calientes los folios en los que se plasmó el pacto que puso fin al lockout, la NBA se ve envuelta en otro conflicto, de otro calado por supuesto, pero que no debemos pasar por alto.

Es conocido que la NBA constituye un caso aparte en el deporte profesional a nivel mundial. Muchas son sus peculiaridades, pero hay una reciente que llama poderosamente la atención. El caso es que uno de los clubes, la franquicia “New Orleans Hornets”, pertenece a la propia NBA, eso, lo que leen, mientras los otros 29 equipos poseen una estructura "normal", cada uno con su dueño.

¿Se imaginan a la Liga de Fútbol Profesional española dueña del R. C. Zaragoza?, por citar el caso de un club en peligro de descenso por razones económicas. ¿Se imaginan al Zaragoza compitiendo en Primera División siendo su propietario la propia Liga de Fútbol Profesional?. Los norteamericanos parece que sí lo aceptarían.

Una de sus franquicias, la “New Orleans Hornets”, viene pasando por serios apuros desde hace unos años, tan serios que hasta la propia NBA ha tenido que acudir al rescate. El propietario del 65% del equipo intentó vender su paquete al propietario del 35% restante, pero no alcanzaron un acuerdo. En ausencia de compradores, el propio David Stern, Comisionado de la NBA, tuvo que hacerse cargo del equipo. Las cifras estimadas hablan de más de 300 millones de dólares para cerrar la transacción.

Stern adujo, en defensa de esta estrambótica decisión, que así se evitaría una devaluación económica del club y que, por tanto, la liga se viera perjudicada. Sin embargo, se sabe que varias ciudades, como Kansas City, Anaheim o Seattle, se han ofrecido para comprar la franquicia, pero el Comisionado de la Liga ha decidido mantener la titularidad del equipo.

04 diciembre 2011

PÉREZ LASA CUMPLIÓ CON EL REGLAMENTO

SOBRE LA AMARILLA A PIQUE

Se ha escrito mucho sobre la quinta amarilla a Piqué en el partido del Barça-Rayo Vallecano. Por ejemplo, para Alfredo Relaño (AS, 03.12.11), "se lo debemos sobre todo a Pérez Lasa, el de la sonrisita cómplice. Ya veremos si para él hay algo o sigue disfrutando del privilegio de arbitrar partidos importantes. En fin, ahora que estaba viendo yo que el 'Villarato' empezaba a tratar por igual a Madrid y Barça, sobreviene esto. ... Piqué pierde tiempo con 4-0 y a muy poco del final. Y Pérez Lasa le sonríe. Sólo que luego en el acta se hizo el lonchas. Inercias que quedan del 'Villarato'.

Sin entrar a analizar el fenómeno llamado "Villarato", de existir, desde luego no lo ha representado el colegiado de aquel encuentro. Pérez Lasa cumplío estrictamente con el Reglamento. Consignó en el acta, respecto a Piqué, que le había mostrado tarjeta amarrilla por "retrasar la reanudación de un saque a favor de su equipo con ánimo de perder tiempo". Más allá no podía ir. La norma le prohíbe hacer juicios de intenciones o valoraciones subjetivas de lo acontecido; ya bastante lejos llegó al añadir "con ánimo de perder tiempo"; con esta coletilla estaba ya bordeando el Reglamento, pero hasta ahí podía llegar dadas las circunstancias. Lo que no puede exigírsele, y el colegiado no debe hacer, es que refleje la última intención que a su juicio tenía el jugador.

Por ello hemos venido sosteniendo que lo consignado en el acta era suficiente para consumar la infracción. Consta la voluntad del jugador de ser sancionado y se da el segundo requisito exigido por el 112.3, a saber, que se trate de la quinta amarilla. Pero quien ha de comprobar si concurre la segunda condición es el Comité, no el árbitro.

Relaño vuelve a equivocarse cuando mezcla churras y merinas. Cita el precedente de Mourinho-Vilanova, aduciendo que en este caso el Comité sancionó sin que el colegiado hiciese constar el incidente del dedo en el ojo. Relaño se confunde. En este otro caso, el Comité lo que hizo fue actuar de oficio, posibilidad contemplada en el Código Disciplinario del Fútbol. En cambio, al analizar la quinta amarilla a Piqué no se trataba de actuar de oficio, sino de decidir si, a la vista del acta (que reflejó el ánimo de ser tarjeteado) y del hecho indubitado de que efectivamente era la quinta amonestación, debió o no sancionar con dos encuentro al central blaugrana.

Dice Relaño: "Mourinho no se pronunció, y se agradece. Vino a decir, ¿qué importa mi opinión? La que importa es la de Collina, Platini, Blatter, la prensa... Correcto. Tampoco el Madrid recurrirá y hace bien. Le dirán que no está en el acta y chau. Cierto que tampoco estaban en el acta el dedo en el ojo y la colleja de respuesta y se abrió expediente de oficio, pero una cosa es una cosa y otra cosa son dos cosas. El Comité no hace justicia, hace política. Aquella sanción fue tardía y tenue. Temerosa, lo que nunca puede ser la justicia. Ahora es más temerosa todavía y deja sin castigo la cínica escena de Piqué".

Craso error el de Alfredo Relaño, por otra parte excelente periodista deportivo, y de quienes entiendan que Pérez Lasa incumplió con sus deberes arbitrales y así desencadenó el fatal desenlace que pretenden imputar al Villarato. No es cierto.

VER ACTA ARBITRAL

03 diciembre 2011

COMPETICIÓN ABSUELVE A PIQUÉ

Como saben todos los seguidores del fútbol, Piqué fue objeto de quinta tarjeta amarilla en el pasado encuentro entre el Barça y el Rayo Vallecano.

También sabrán que el vigente Código Disciplinario de la RFEF prevé una nueva infracción en el punto 3 del art. 112:

"El futbolista que en el transcurso del partido provoque la quinta amonestación a que hace méritos el presente artículo, podrá ser sancionado, además de con la sanción prevista en el párrafo primero de este artículo, con un partido adicional de suspensión y multa accesoria en cuantía de 600.
Para la determinación de la intención del futbolista se tendrán en cuenta circunstancias tales como la naturaleza de la regla del juego infringida, la actitud del futbolista durante el encuentro, etc. A tal efecto, el árbitro del encuentro estará habilitado para hacer constar tal circunstancia en el acta arbitral".