Canarias - IUSPORT: EL OTRO LADO DEL DEPORTE

25 septiembre 2016

SETIÉN Y LA AUTOCRÍTICA DESMESURADA


Soy uno de los miles de aficionados de la UD Las Palmas que se alegra de que Setién haya recalado por estas ínsulas y que, tras una conjunción cuasi planetaria, los valores del fútbol canario de toda la vida reluzcan como no veíamos desde hace décadas.

Estimado Quique, gracias por venir y por quedarte una temporada más, sabedores de que has recibido ofertas más sustanciosas de clubes con más presupuesto.

Precisamos lo de "presupuesto" porque en calidad no nos consideramos inferiores a nadie. Quizá nos falte algo de fuerza física y de constancia durante los 90 minutos, y a veces concentración, pero estas son cualidades que pueden "aprenderse" y, de hecho, estamos en ello.

Sin embargo, el talento del jugador canario es indiscutible y en absoluto inferior a ninguno foráneo. Esto no es chauvinismo. No hace falta que ponga ejemplos de los jugadores que ahora mismo brillan en clubes españoles y europeos, por hablar solo del presente.

Viene este preámbulo a cuenta de un par de declaraciones poco afortunadas en un técnico que se caracteriza por la moderación y el cuidado exquisito del léxico. Setién es todo un señor, culto, formado y con un talante excepcional.

Nos referimos a una declaración realizada después de haber perdido injustamente contra el Sevilla y a otra de anoche, tras el empate con el Real Madrid.

Setién: "Tenemos más puntos de los que nos merecemos"

Setién: "Un punto ante el Madrid es un premio que no esperas"

Estimado entrenador: eso no se dice en público. Una cosa es "bajarle los humos" a los jugadores en el vestuario para que no se relajen, y otra autoflagelarse públicamente.

Si la autoflagelación nunca es buena, menos lo será cuando no hay razones para ello.

Una cosa es admitir que vamos muy bien de puntos en las escasas jornadas disputadas y otra muy distinta afirmar que no nos hemos merecido los puntos cosechados.

Vale que se ha sufrido en algunos partidos para salir victorioso (Valencia o Málaga), pero ello no le resta méritos al equipo amarillo. Al contrario, demuestra que, por fin, también sabemos sufrir y mantener el resultado.

Capacidad de sufrimiento que también demostramos en Sevilla hasta que en el minuto 88 una acción de un canario que milita en el club andaluz propició que el colegiado pitara un penalti inexistente, seguido de un segundo gol fuera del tiempo reglamentario.

¿Es que acaso no nos merecimos la victoria en Sevilla?

Y en cuanto al partido con el Real Madrid, es cierto que tuvimos menos oportunidades de gol, pero las aprovechamos, justo lo que suele hacer el club blanco con su enorme pegada que ayer, afortunadamente para los amarillos, no tuvo.

¿Acaso no es meritorio aprovechar las escasas oportunidades de gol?


Estimado Quique, te ruego que no hagas este tipo de declaraciones en público. No son acertadas y además desaniman a los jugadores y a los aficionados.

12 septiembre 2016

VITOLO: POBRE DE AQUEL QUE OLVIDA SUS RAÍCES


[Si no se visualiza el vídeo, haga click aquí]

En abril pasado le dedicamos una entrada similar a esta a Rubén Castro, con motivo de la fea acción que tuvo con Aythami, en la que se condujo con tal grado de teatralidad que supuso la expulsión del central de Arguineguín.

Dijimos entonces: "No ponemos en duda la profesionalidad de Rubén. Es evidente que está en su deber al defender los colores del Betis. Pero de ahí a emplear malas artes media un buen trecho, sobre todo cuando van dirigidas al equipo de su tierra, la UD Las Palmas".

Pues bien, algo muy parecido ocurrió este pasado sábado con Vitolo al simular un penalti tan decisivo como inexistente. Sencillamente, aunque me duela decirlo por la admiración que profeso al exjugador amarillo ahora en las filas del Sevilla, lo que hizo Vitolo fue engañar al colegiado, que picó el anzuelo (algunos dicen que estaba deseando que ocurriera).

Y le aplicamos lo dicho sobre Rubén Castro: no ponemos en duda la profesionalidad de Vitolo. Está en su deber al defender los colores del Sevilla, pero no con triquiñuelas, siempre reprobables, pero que claman al cielo cuando se emplean en contra del equipo de su tierra, la UD Las Palmas.

Era el minuto 88 cuando se produjo la jugada sucia de Vitolo sobre Bigas. El vídeo demuestra claramente que Bigas no toca en absoluto a Vitolo, a pesar de lo cual este se da un piscinazo y el colegiado Martínez Munuera va y se lo traga.

Esa acción de Vitolo supuso el empate y la expulsión injusta de Bigas, pero sobre todo la desconcentración de un equipo que está maravillando a toda España. Fue un golpe anímico que, sumado a la alta temperatura y el cansancio, acabó por descomponer al cuadro amarillo, que, a la salida de un corner que no debió tirarse, por haber expirado el tiempo de descuento, encajó, allá por el minuto 94, el gol de la derrota más cruel.

Mucho nos tememos que el afecto que la afición amarilla le ha tenido a Vitolo hasta el sábado se ha volatilizado. Hacerle eso al equipo de su tierra, para hacer méritos (extradeportivos) con su actual club, nos parece que nuestra afición no se lo va a perdonar. Vamos, que ahora mismo, podría decirse que Vitolo se ha cerrado las puertas a un futuro retorno a la UD Las Palmas, cosa por lo demás lejana en el tiempo ya que acaba de renovar por varios años con el Sevilla. Lo mismo que Rubén, que también va a renovar y ha dicho que quiere retirarse en el Betis. Vaya pena sentimos con estas dos figuras del fútbol, criadas en Gran Canaria, donde se les dio la alternativa, como se dice en el argot taurino, y gracias a la cual llegaron a la élite del fútbol español e internacional.

Y ya para rematar la faena, solo faltaría que el Comité de Árbitros se ponga a analizar las declaraciones post partido de Setién y los jugadores amarillos, por si atentan contra la dignidad del colectivo arbitral.

Lo justo sería:

1.- Que el Comité de Árbitros analizara la actuación del colegiado Martínez Munuera, a la luz del vídeo del partido. Las imágenes lo dejan muy mal parado.

2.- Que el Comité de Competición anule la tarjeta que supuso la expulsión de Bigas.

3.- Que sancionen a Vitolo por conducta contraria al buen orden deportivo.

Y es que, como titulábamos la columna, pobre de aquel que olvida sus raíces, ....